CONTROL DE LA CONDUCTA HIGIÉNICA

 

     El cachorro, que no ha bajado durante el periodo de vacunación a pasear, no

tenía más posibilidad que hacer sus necesidades en la casa y ha aprendido un lugar en esta como sitio correcto (p.e. los periódicos). Cuando salen a la calle y tienen ganas de hacer algo se aguantan hasta poder acceder al lugar aprendido. Esto es fácil de solucionar.

     Sacaremos al perro cuando creamos que tiene ganas de orinar y/o defecar, normalmente al poco de haber comido o al despertarse. Al cabo del rato volvemos hacia casa. El perro que se estaba aguantando se dispone a llegar para poder aliviarse, pero cuando estamos en la puerta nos damos la vuelta y volvemos al paseo, al rato repetimos esta operación: el perro no podrá aguantar la predisposición que le genera estar a punto de llegar a casa y hará sus necesidades, momento que aprovechamos para premiarle.

     Cuando el perro ya haga sus necesidades indistintamente en casa (periódicos) y durante el paseo le cerraremos el acceso a los periódicos. Nunca deben quitarse mientras el perro aún no hace nada en el paseo pues intentará seguir haciéndolo donde siempre y terminará haciéndolo en el lugar más cercano al que le hemos quitado.

     Castigar al perro solo es útil si le cogemos in fraganti y el castigo adecuado es cortar el acto levantando al perro y dando una voz. Restregar el hocico del perro en sus deposiciones es antihigiénico, antieficaz y mezquino.