CÓMO ENSEÑAR AL CACHORRO A SER LIMPIO EN CASA

 

     Lo primero es dejar a su perro en su “sitio controlado”: en un sitio céntrico de la casa, la cocina o el salón, haga un cercadito con vallas para bebés, ponga una jaula o un transportín grande. En un rincón ponga la cuna del perro, con los juguetes, la comida y el agua; deje como un paso, y cubra el resto del suelo con papel de periódico.

     Durante los primeros días, nunca regañe al perro por hacer pis fuera de sitio. Piense que no puede saber que lo que hace está mal, y lo único que haríamos es confundirle. Vigile al cachorro, y cuando parezca que quiere hacer algo, llévelo a los periódicos. Si lo hace, premie con un trocito de comida y felicítelo efusivamente. Los cachorros suelen tener ganas al despertarse, 15 ó 30 minutos después de comer, y después de jugar un rato. Vigílelo más de cerca en estos periodos, para poder premiar el máximo de veces posible. Cuantas más veces premie, más rápido aprenderá.

     Justo después de hacerlo, puede dejarle corretear por casa, aproveche para jugar un rato con el cachorro, ahora que está seguro de que no se va a hacer nada fuera de su sitio. Cuando acabe de jugar, vuelva a ponerlo en los periódicos. Cuando vaya a dejar al cachorro solo, déjelo en su sitio de control. Así no podrá destrozar nada, ni hacer pis fuera de su sitio.

     A partir de la primera semana, que su cachorro ya ha aprendido que si va al periódico tiene premio, puede empezar a regañarlo cuando se haga fuera. Basta con levantar al cachorro mientras se dice un “NO” fuerte. Entonces coja al perrito y llévelo a los periódicos.

     Si usted llega a casa, y ve que se ha hecho pis, no haga nada. Lleve a su cachorro a otro lugar, y límpielo fuera de su vista. El perro no relacionará el castigo con el pis, ni aunque lo lleve hasta él y le frote el morro encima. Sólo conseguirá que su cachorro le coja miedo, y deje de hacer pis delante de usted, aunque sea en el sitio correcto, y así no lo podrá premiar. Además, cuando comience a bajarlo a la calle, no querrá hacerlo con la correa puesta, porque le dará miedo.

     Cuando pueda comenzar a sacarlo a la calle, ha de repetir estos mismos pasos, solo que en vez de llevarlo a los periódicos, sáquelo a la calle o al jardín. Llévelo atado, dé pasitos pequeños y deje que olisquee todo lo que quiera hasta que lo haga todo, premie efusivamente, y luego ya puede soltarlo, jugar con él… así le estará premiando más fuertemente su conducta, y el perro hará sus cosas rápido para comenzar a jugar antes. Si su perro aprendió a hacerlo en hojas de periódico, a lo mejor se tiene que bajar una hoja con usted los primeros días, para que relacione. Tenga mucha paciencia, porque los cachorros en la calle se distraen con cualquier cosa, y puede que le lleve su tiempo acostumbrarse a hacerlo fuera.