Entrenamiento de jaula:

    

     Es importante enseñarle lo antes posible a permanecer tranquilo y relajado dentro de una jaula. Si el perro ha sido correctamente habituado a ella, la verá como un lugar privado y, dada la ausencia de estímulos, una cámara de relajación. Además ayuda a prevenir la ansiedad por separación.

     Para el adiestramiento general tiene dos usos importantes: En trabajos de time out y para tener un lugar donde aislar al perro si se pone muy pesado o si nuestro humor hace previsible que nos vayamos a enfadar con él por cualquier tontería. También es muy útil para aislarlo de visitas que tengan miedo.

     Lo ideal es que el perro entienda la jaula como su habitación privada para poder retirarse a descansar.

     Cómo habituarlo: Es normal que al principio llore o intente salir. Debemos dejarle salir cuando deja de llorar, nunca cuando gimotea, si el perro no deja de llorar podemos hacer un ruido que le llame la atención y cuando se calle brevemente para atender al sonido abrimos la jaula.

     En cachorros es ideal agotarles físicamente para que se duerman enseguida. No debe permanecer en la jaula más de 4 ó 5 horas seguidas. El abuso de la jaula, aparte de éticamente discutible, nos puede dar perros hiperactivos al salir, mala relación con el cachorro y patologías del comportamiento.